El impacto del coronavirus en el PIB turístico español superaría los 50.000 millones de euros

Excelur resalta que la facturación de las compañías turísticas ha caído “prácticamente a cero"
|



La crisis del coronavirus podría tener un impacto de 54.733 millones de euros en el PIB turístico español en el año 2020, lo que supone una caída del 32,4% con respecto al pasado año, según la estimación elaborada por Exceltur.


De esta cifra, 15.595 millones se corresponderían a actividades indirectas, tales como proveedores u otros agentes relacionados con el turismo. La organización ha tenido en cuenta estimaciones de diversas instituciones, como la Universidad Politécnica de Valencia, que consideran que el pico de la enfermedad no se dará hasta finales de mayo, extendiéndose hasta ese momento, por tanto, las restricciones a la movilidad y confinamiento de la ciudadania.


Tras ello, pasarían unas tres o cuatro semanas hasta que los ciudadanos volvieran a tomar decisiones de viaje, que se recuperarían en dos velocidades, siendo más rápidas para los viajes nacionales y/o en vehículo propio y más lento en aquellos que implican el uso de transporte compartido.


Andalucía, Baleares y Canaras, las más afectadas


Por comunidades autónomas, las más afectadas en cuanto a su PIB turístico serían Andalucía (-32,5%), Baleares (-40,8%), Canarias (-25,9%), Cataluña (-34%), Comunidad Valenciana (-33,6%) y Comunidad de Madrid (-27,9%).

Exceltur resalta que la facturación de las compañías turísticas ha caído “prácticamente a cero" en los últimos días en Espama, con “mínima visibilidad respecto a su recuperación en los próximos meses, algo nunca visto antes”. La organización considera que el sector está “trabajando sin cesar” para asegurar la continuidad de las empresas, así como ayudando al ofrecer instalaciones para acoger instalaciones sanitarias o transportar material.


Obligación “forzosa” de ajustes


No obstante, ante esta situación se han visto “ante la forzosa obligación” de ajustar personal y otros recursos, acciones “imprescindibles” para asegurar la “supervivencia empresarial” y, por tanto, “preservar el empleo”.


En cuanto a las medidas aprobadas por el Gobierno español en materia de ayudas económicas, Exceltur resalta el “marcado y correcto acento en favor de redes de seguridad para los más desfavorecidos” pero “muy exiguas” para la supervivencia y recuperación del tejido empresarial. En ese sentido, resaltan que son “muy testimoniales y aún poco relevantes” las destinadas de manera directa al turismo, haciendo hincapié en el hecho de que los ERTE cesen en el momento que termine el estado de alarma, cuando “todas las voces y analistas reconocen” que los viajes y el turismo serán “los últimos en reactivarse con fuerza”.


Medidas para el sector


Por ello, Exceltur ha elaborado un listado de medidas que podrían ayudar al sector turístico en esta situación, que pasa por posponer los pagos de cuotas de seguridad social y de todo tipo de impuestos del primer y segundo trimestre del año y facilitar la mayor liquidez empresarial, ampliando la cuantía de la línea de avales a nivel del Gobierno central y administraciones autonómicas, hasta el 80% de los créditos para las empresas, elevando la cantidad hoy situada en 20.000 millones a como mínimo los 200.000 millones de euros anunciados originalmente, asegurando una línea específica para subsectores turísticos.


Además, solicita que se incorpore en la legislación al consumidor final que las eventuales devoluciones de los importes de viajes se sustituyan por bonos canjeables al recuperarse la normalidad, ayudando así a capear las tensiones de liquidez de todos los operadores turísticos finales y no solo los de los servicios intermediados por agencias de viajes.


Sobre los ERTE, piden agilizarlos vía declaración jurada, ampliando los plazos a los escenarios previsibles de caída de la demanda y adaptando las garantías posteriores de empleo de seis meses a las condiciones regidas por la estacionalidad de algunos subsectores o destinos y abogar por un plan de reconstrucción paneuropeo que complemente los recursos del Banco Central Europeo (BCE) con una trasposición prioritaria en España de apoyo al turismo.