Los sublevados de Cayo Hueso

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En 1521 el conquistador de La Florida Juan Ponce de León llegó hasta la última isla del archipiélago de los cayos, en el extremo sur de lo que hoy son los Estados Unidos. Sus Hombres la llamaron “ Cayo Hueso “ por la cantidad de restos humanos que aparecieron , por lo que dedujeron que se trataba de un cementerio de los antiguos habitantes.


Hasta 1821 , fecha en la que se integró en los Estados Unidos de América, estuvo dependiendo de La Habana . Cien años después se ha convertido en Key West , el punto más cercano a Cuba , solo 140 kilómetros ,al que se puede llegar por la espectacular carretera de los cayos ,la Ocean ́s Highway , llena de puentes con preciosas vistas del mar turquesa y al final coralino. En el pasado siglo sus habitantes más famosos fueron Hemingway -aquí escribió To Have and to Have not – y Tennessee Williams.


Hoy día es una pequeña ciudad de veinticinco mil habitantes conocida en todo el país por ser uno de los puertos de cruceros más importantes de la Florida.


En las pasadas elecciones presidenciales del 3 de noviembre , los habitantes del municipio, además de votar a su futuro presidente decidieron en tres referendos , y por una escasa mayoría , prohibir el atraque de barcos con mas de 1.300

pasajeros, el desembarco de mas de 1.500 turistas al día, y dar prioridad a los buques con mejor historial en asuntos de medio ambiente y salud.


Como muy bien explica la publicación digital turística Skift, no es el primer puerto que pone limites- en Europa tenemos el caso de Santorini- pero el voto se realizó cuando casi todos los destinos buscaban ansiosamente recuperar el turismo perdido tras ocho meses de inactividad , que también permitió a los residentes locales observar, a partir del tercer mes , el resurgir de la naturaleza en el santuario marino en el que se engloba la isla, que incluye la única barrera

de coral de Estados Unidos.


Hace siete años ya se habían opuesto a la iniciativa de la industria del crucero de ensanchar el canal que atraviesa el parque y por el que tienen que cruzar las naves , que hubiera permitido el pase de embarcaciones mayores que las

actuales.


Comenta Skift ,como una veterana del mundo de los cruceros admitió que ya “ era hora de que los habitantes de un destino turístico recuperaran un espacio que es suyo “


Es evidente que había una desproporción entre el escaso tamaño de la ciudad y el volumen de turistas que recibía en los barcos. En 2019 un millón embarcaron o desembarcaron en su puerto .


Una parte de estos turistas que no podrán llegar serán sustituidos por otros que querrán disfrutar del buceo en las aguas más limpias y de otros deportes marinos , actualmente olvidados, pero no se llegará a las cifras anteriores a la

nueva norma ,por lo que van a necesitar un plan de apoyo a los restaurantes y negocios turísticos .


Otros puertos de la zona están ya estudiando los efectos de las limitaciones que, como es lógico, si se extienden ,variarán en función del tamaño de la ciudad en la que están localizados. A fin de cuentas en algún lugar tendrán que atracar esos monstruos marinos que entre pasaje y tripulación transportan a mas de nueve mil personas, casi la mitad de la población de Key West, también llamado Cayo Hueso.



Ignacio Vasallo