Béjar se postula como un magnifico destino turístico de interior

Cierra los ojos y piensa en un destino que nos haga viajar de manera completamente diferente. Donde podamos sentarnos y degustar platos típicos, caminar por diversas rutas de senderismo, transportarnos en una cápsula del tiempo varios siglos atrás, degustar tapas mientras visitamos un pueblo tras otro, contemplar la maravilla de la naturaleza o incluso esquiar.

Abre los ojos, y busca en Internet la salmantina ciudad de Béjar, la cabeza de una comarca espectacular que representa todo lo que supone el turismo rural a solo 2 horas de Madrid o poco más de 1 hora de Cáceres. 

Situada como eje vertebrador de la Ruta de la Plata Béjar representa la diversidad que supone el turismo de interior, una ciudad donde siempre encontraremos algo especial y que recoge a la perfección las inquietudes tanto del turismo familiar, pasando por las escapadas románticas o las excursiones de mayores, sin olvidar el turismo deportivo en toda la amplitud que supone esa faceta. No podemos olvidar que la que fuera capital del textil en el siglo anterior, está experimentando un constante proceso de reconversión como destino turístico, en el cual se puede disfrutar de múltiples modalidades como esquí, escalada, mountain bike, senderismo o parapente en uno de los espacios naturales más puros de la península. Todo ello aderezado con un marco histórico y cultural incomparable que nos permitirá pasear por una espectacular villa renacentista única en Europa. Pisar el coso de la plaza de toros más antigua del mundo. Soñar con la belleza arquitectónica del Teatro Cervantes (siglo XIX) o sentirse caballero en su palacio ducal y murallas declaradas Bien de Interés Cultural. 

Describir en un solo artículo la experiencia que supone visitar Béjar es tan imposible como recorrer todos sus rincones sin sentir la magia de estar pisando uno de los mejores destinos turísticos, asequible a todos los bolsillos, del panorama actual. 

Como si lo expuesto anteriormente fuese asunto menor, Béjar está rodeada de encantadores pueblos como Candelario, Montemayor del Río, Hervás, la Sierra de Francia o el Valle del Jerte. Un marco incomparable para una ciudad de ensueño. 

Béjar merece la pena ser visitada.