¿Por qué puedes estar usando mal tu silla de trabajo?

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Varios de nosotros pasamos varias horas al día sentados trabajando frente a un ordenador, y más allá de distintos cuidados de la vista que no podemos dejar de considerar, tampoco hay que menospreciar la postura corporal.


Lamentablemente, son muchos los casos de personas que recién atienden esta cuestión cuando sufren dolores. Para entonces las lesiones pueden ser crónicas y difíciles de curar, así que mejor ser precavidos desde hoy.


Son diversos los aspectos que deberían aclararse en torno a por qué puedes estar usando mal tu silla de trabajo, pero vamos a centrarnos únicamente en los indispensables, gracias a este vídeo de los expertos de Mobiliar.


Recomendaciones para utilizar tu silla de trabajo correctamente


Al fondo de la silla


Si comenzamos con las piernas, el consejo fundamental es que debes sentarte en la parte posterior de la silla, nunca en la parte anterior de ésta. Es común que cuando llevamos un largo rato nos olvidemos y dejemos que nuestras piernas se pongan en esa posición, pero tan pronto notes que estás mal ubicado, regresa a la original.


Sin cruzar las piernas


Otro error muy habitual producto del aburrimiento y del cansancio es cruzar las piernas, pero evita hacerlo. Solamente conseguirás que la circulación sanguínea de tus extremidades inferiores sea algo más lenta.


La altura, según tus piernas


Establecer la altura adecuada de tu silla dependerá de tu altura y, por ende, de la altura que tengan tus piernas. Como regla general, siempre estará bien ubicada en altura si logras formar un ángulo de 90° con tus piernas.


¿Qué pasa con el respaldo y su localización?


Hay sillas de trabajo que permiten regular la localización del respaldo del asiento y, si es así, puedes jugar con ello. Debes corregirlo poco a poco hasta que sientas que tus piernas descansan totalmente y se mantienen relajadas.


Aplica tanto a su localización en el eje horizontal como vertical, en la medida en que tu silla te deje hacerlo.


Dejarlo móvil para permanecer erguido


Los respaldos que pueden dejarse móviles, inclinándose hacia atrás si ejercemos fuerza sobre ellos, son de ayuda. Porque al aprovechar esta función nos aseguramos de que nuestro cuerpo permanezca erguido por su fuerza, descartando que esté en esa posición porque el respaldo es el que le impide irse hacia atrás al empujar. Eventualmente, una buena silla de trabajo te permitirá regular la resistencia que éste produce.


Evita la tensión muscular


Independientemente de las sugerencias anteriores, tan pronto descubras que estás en una postura tensa, procura relajar los músculos de la zona afectada con algunos ejercicios descontracturantes antes de continuar trabajando.


Los brazos


Por último, tus brazos y antebrazos tienen que formar otro ángulo de 90°, lo que te dará la tranquilidad de no estar forzándolos por demás cuando deberían estar descansando. Las sillas de oficina modernas son compatibles con regulaciones varias de los antebrazos, en altura, en anchura, en profundidad y en giro, siendo 100% ajustables.


Seguir estos trucos aumentará tu productividad y reducirá las molestias físicas al trabajar.