De Java A Bali.Un paseo por la cultura, la gastronomía y las playas paradisíacas de Indonesia

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La capital de Indonesia, Yakarta, es una moderna urbe de mas de diez millones de habitantes que viven entre la modernidad más rabiosa y los restos de una nostálgica atmósfera colonial, casi perdida, que se plasma en el acogedor “Café Batavia”. Un exclusivo y elitista lugar con retratos colgados en sus paredes de toda clase de celebridades, confortables sofás y un excelente restaurante donde poder degustar los platos más exquisitos de la cocina indonesia y la internacional. Batavia –antiguo nombre de Yakarta – es , junto al viejo puerto de Sunda Kelepa, antaño centro neurálgico de la ruta comercial de las especias de China, Japón y la India, y hoy sede de los veleros de carga, el recuerdo y la nostalgia de una cosmopolita ciudad donde miles de motocicletas serpentean raudas para sortear el abigarrado trafico de sus amplias avenidas y estrechas callejuelas. Aquí, el turista se siente millonario, pues por cien euros te dan un millón cuatrocientas mil rupias, moneda oficial del país; un autentico fajo de billetes que se evapora con facilidad, pues cualquier cosa cuesta miles de rupias; desde la propina por utilizar un urinario, superior a las mil rupias, al pago de un taxi, mas de cien mil, o la degustación de un refresco, por encima de las doscientas mil.


YOGYAKARTA: CIUDAD DE TEMPLOS Y CULTURA


La que fuera capital de Indonesia, entre 1946 y 1949, es una de las tres ciudades mas turísticas de Indonesia, no en vano cuenta con los monumentos mas representativos del país - el Borobudur y el Templo de Prambanan - , un fascinante Palacio -el del Sultán Hamengkubuwono X - , y una actividad comercial que se extiende a lo largo y ancho de sus calles y avenidas , en las que es posible admirar y comprar las populares telas de batik – tejidos de gran belleza que incluye la cera como elemento artístico - plata, artesanía de madera, y sus populares becak, taxis triciclo ideales para sortear el abigarrado trafico de la ciudad y que por muy poco dinero te pasean de uno a otro lado de la urbe.


El Kraton o palacio del Sultán, ubicado en el corazón de la ciudad, es uno de las mayores atracciones de Yoga, ya que además de albergar la vivienda oficial del Sultán Hamengkubuwono X, delegado oficial del gobierno, es un histórico Museo en el que se puede admirar el mobiliario, vestuario, colecciones, carruajes, y patios y jardines del Palacio desde su construcción en 1755 .


Pero el monumento estrella es el Borobudur, el mayor templo budista del mundo y una de las siete maravillas de nuestro universo. Una compleja y gigantesca construcción geométrica de diseño cuadrangular con miles de figuras esculpidas en su negra piedra coronado por tres plantas en forma de terrazas donde se pueden admirar las enormes campanas pétreas con sorprendentes budas esculpidos en su interior. Dice la tradición que hay que tocar el talón de uno de estos budas para tener buena suerte. El megamonumento, esculpido en piedra negra y visible desde un avión, se ha convertido en el lugar mas visitado de Indonesia.


A muy pocos kilómetros, otro espectacular monumento espera la visita del turista. Se trata de Prambanan, un conjunto de ocho templos mayores rodeados de otros ocho templos más pequeños que fueron destruidos por un terremoto en 1549 y reconstruidos a mediados del siglo veinte. Prambanan se construyó hacia el año 856 y, según cuentan las crónicas, en su día llego a tener más de 250 templos, la mayoría convertidos a día de hoy en olvidadas en piedras de la religiosidad de un pueblo. Hay que acercarse a Prambanan con la luna llena, para respirar y vibrar con la magia que emite el lugar.



EL PARAISO DE BALI


Sin duda el lugar más turístico de Indonesia. A pesar de los miles y miles de turistas que la visitan cada año, aún mantiene sus tradiciones, bailes, costumbres, espíritu, religiosidad y hospitalidad que la convierten en un lugar paradisíaco en el cambiante mundo del turismo. La pequeña isla aparece dividida por una cadena de volcanes, según la leyenda “hogares de los dioses”, que se divisan desde todos los lugares de la isla. 


Sus habitantes, gente amable y amigable, preservan sus costumbres, su cultura y su religión a pesar de las influencias extranjeras procedentes de todos los lugares del planeta. Playas ideales para los surfistas, pero también para el buceo y para un simple chapuzón, se extienden a lo largo y ancho de toda la isla. Y en sus inmediaciones, los lujosos hoteles para turistas adinerados y amantes del buen tiempo, una cocina de excelente calidad y sorprendentes sabores, un folklore fascinante, unos masajes inolvidables y unos atardeceres de ensueño. 


Todo, para que el visitante regrese al lugar, algo que, con la hospitalidad de los balineses y su maravilloso entorno, es muy fácil de conseguir.