Puebla, un tesoro a descubrir.

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A nadie sorprendió que en 1987 , la UNESCO declarara la ciudad de Puebla como “Patrimonio Cultural de la Humanidad” , pues motivos no le faltaban . Pocas o ninguna ciudad de América, puede presumir de contar con más de 2.600 monumentos en sus 400 manzanas de calles perofctamente cuadriculadas , en un recorrido de siete kilómetros de longitud. En este singular espacio de antiguas calles vestidas de cantera , herrería , ladrillo y loza de Talavera , se albergan los mayores tesoros artísticos, arquitectónicos, museísticos e históricos del continente americano.



Pasear a primeras horas de la mañana , cuando el sol se filtra entre la perfecta traza urbana para mostrar en su esplendida belleza los palacios , mansiones y residencias del centro histórico de Puebla , constituye un autentico placer . Y descubrir , paso a paso, con innata curiosidad , lo que albergan tan singulares y bellos edificios, una sorprendente emoción . Son cuatro siglos de arte, cultura, história , gastronomía y tradiciones los que han conseguido que a Puebla se la conozca como el Relicario de América .


Frente al zócalo, referente de toda ciudad que se precie en la América hispana , aparecen majestuosas y altivas , las torres de la Catedral , de severo estilo herreriano y consideradas las más altas del continente americano con sus 80 metros de altura , obra de Francisco Becerra y Juan de Cigorondo en 1975, aunque su finalización no llegaría hasta 1640 de la mano del obispo Juan de Palafox y Mendoza a la villa . Precisamente el nombre de este religioso se otorga a la Biblioteca Palafoxiana, autentica joya literaria, considerada la más antigua de América . Entres sus muchos documentos , destaca el Real Decreto de la Fundación de la villa , cientos de documentos vinculados a la conquista y colonización de América , manuscritos y el mobiliario y estanterías de la época , bellísimas y perfectamente conservadas . Pero esto , es tan solo el aperitivo de lo mucho que hay que visitar y descubrir en un paseo por sus anchas y empedradas calles , como la Capilla del Rosario de la Iglesia del Santo Domingo, joya del barroco novohispano del siglo XVII , totalmente recubierta con estuco forrado con laminas de oro de 22 kilates, al decir de muchos , la octava maravilla del mundo , y la Iglesia de San Francisco Acatepec , obra maestra del barroco mexicano , con toda su fachada cubierta por piezas de cerámica , principalmente de loza talavera, elaboradas por alfareros poblanos .



En esta fascinante cuadricula de calles perfectamente alienadas , destacan algunos de los edificios más originales, curiosos y bellos de Puebla , como el de la “Casa del Alfeñique “ o la “Casona de la China Poblana” , entre otros muchos .


El primero, popularmente conocido como la Casa de Dulce , es un original edificio de llamativos colores , construido en esquina a tres niveles , obra del amor de un rico hacendado por una poblana . Ésta , como prueba de su amor le dijo : “ para casarme contigo quiero que me regales una casa de dulce “ . Preocupado por la petición , pues no sabía cómo hacer una “casa de dulce” , el enamorado halló la respuesta construyendo una magnifica mansión con las paredes exteriores e interiores decoradas con paneles de yeso idénticos a un antiguo dulce parecido al turrón y que se llama “ alfeñique” . De esta forma, los poblanos y sus visitantes pueden disfrutar de una vivienda realmente singular .


Como singular es la “Casona de la china Poblana “ , original del siglo XVII donde vivió y murió Doña Catalina de San Juan , conocida en su tiempo como la auténtica China Poblana, quien destaco por su caridad , religiosidad y extraños ropajes, compuestos por una camisa bordada , un zagalejo o falda , chancletas de seda y rebozo , que dieron origen al típico traje de la mujer poblana . Una joya arquitectónica , convertida hoy en un encantador y exclusivo hotel boutique enclavada en el corazón del centro histórico de la urbe .


En la antigua plazuela de San Roque , construida en 1801 , se encuentra el mercado de artesanías El Parián , espectacular espacio para los amantes de las compras . Objetos elaborados con talavera, ónix, vidrio y barro se muestran en toda su belleza , elaborados por manos artesanas , similares a las que elaboran los dulces típicos o los colores y bordados del textil poblano . Y en el Callejon de Los Sapos, aparecen bares, restaurantes, mariachis y tríos de boleros para alegría de los viandantes .


Queda para el final, la afamada gastronomía poblana , heredera de siglos de tradición y que tanto prestigio ha otorgado a la metrópoli , reconocida como Patrimonio Intangible del Estado de Puebla . Hay que llegar al Mercado de los sabores Poblanos para percibir ese inmenso patrimonio de colores, sabores y olores que constituyen los platos mas típicos de la culinaria de Puebla, como los “chiles en Nogada” , las “chalupas” o el popular “ mole poblano” que quien visite Puebla no se puede perder .



Cholula


LA PIRAMIDE MAS GRANDE DEL MUNDO


Cholula , una de las principales ciudades mesoamericanas dedicada a Quetzalcoatl cuanta con la pirámide más grande del mundo, dos veces mayor que la del Sol en Teotihuacan y cuatro veces más grande , en volumen , que la de Keops en Egipto . Se trata de un vestigio arqueológico compuesto por varias pirámides construidas una encima de otra durante seis siglos en un basamento de 450 metros de lado por una altura de 65 metros , coronado desde 1594 por la Iglesia de la Virgen de los Remedios , lugar de peregrinación y culto del católico pueblo del Estado de Puebla .



UNA GASTRONOMIA PARA DEGUSTAR Y DISFRUTAR


La cocina de poblana está considerada como uno de los grandes patrimonios de la gastronomía mexicana y del mundo. Algunos de sus platos le han dado fama mundial . Entre todos ellos , destaca el “mole poblano” preparado con cacao o chocolate de tablilla , chiles ancho, chiles mulato y chiles pasilla , chipotle , jitomates, almendras, nueces, pasas, ajonjolí, clavos , canela, perejil, pimienta , cebolla, y ajo . También tienen su fama los “chiles en nogada “ , plato vinculado a la independencia nacional . Para su elaboración aprovecharon la nuez de castilla tierna y granada de corona y bermellón para que la salsa y los granos de la granada cubrieran los colores rojo y blanco de la bandera y el verde unas hojita de perejil , adornando el chile . Y no pueden faltar en una comida que se precie , las populares “chalupas”, tortillas de maíz fritas en abundante manteca de cerdo , bañadas con salsa verde o roja y acompañadas con carne deshebrada , que se pueden degustar en los más humildes puestos de la calle o los mejores restaurantes de Puebla. 



Texto: Mariano Palacin