Diplomacia y literatura en ‘El negro zumbón’

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Esta semana se presenta en Madrid la primera novela de Federico Palomera, ‘El negro zumbón’ (Editorial Karima), donde entrelaza la historia de una bailarina con el complejo mundo de las relaciones internacionales.


Todas las profesiones tienden a crear vicios ocultos. En la diplomacia el vicio oculto es el de escribir. Los diplomáticos, especialmente durante sus destinos en el exterior, suelen disponer de tiempo que en parte dedican a la introspección y a garabatear las conclusiones. Algunos como Edgar Neville lo hacían tan bien que el vicio se convirtió en profesión sustituyendo a la original. De la mayoría de los demás no sabemos qué pensar porque han conseguido mantener el vicio oculto.


Federico Palomera –Madrid, 1952– no lo ha logrado. Con su primera publicación, hace un par de años, una colección de relatos titulada ‘El cuaderno del pendolista’, salió dignamente del armario y parece que no va a volver.


Todo escritor en prosa necesita antes o después escribir una novela, e incluso publicarla. Palomera ha tardado pero merece la pena. Quizás esté buscando profesión para cuando dentro de un par de años le toque jubilarse. Siempre pensamos que todo novato nos recuerda siempre a alguien que había logrado lo que él estaba intentando. A mí Palomera me recuerda a Foster Wallace, porque su virtuosismo en la descripción del instante primasobre la continuidad de la trama.

 

Otros dicen que sus palabras tienen un aire a lo Octavio Paz por el barroquismo ilustrado.


Cada cual que saque sus conclusiones tras haber leído el libro. Por supuesto, el negro del título es blanco, incluso blanco español, de nombre Jaime, que se vuelve negro para escribir la autobiografía de Mitzuko , bailarina coreano-japonesa, a medida que ésta se la va contando, al tiempo que el narrador novela la vida de la misma Mitzuko.


Algunas escenas tienen un espléndido carácter, como la del cóctel en la que hay una parte descriptiva de lo verdaderamente importante, que es como acceder a la comida, y otra especulativa que asegura que la historia del declive de la Unión Soviética puede estudiarse desde el punto de vista de la oferta de caviar en los cócteles, claramente menguante en sus últimos años.


Muchas otras situaciones tienen una fuerza parecida, por lo que es preciso leer tranquilamente y no aplicar técnicas de lectura rápida que nos privarían del rico lenguaje utilizado por el autor y nos impedirían seguir la fascinante vida de Mitzuko.



Texto: Ignacio Vasallo